Es
importante no confundir deontología profesional con ética profesional. Cabe
distinguir que la ética profesional es la disciplina que estudia los contenidos
normativos de un colectivo profesional, es decir, su objeto de estudio es la
deontología profesional, mientras que, tal como se apuntaba al comienzo del
artículo, la deontología profesional es el conjunto de normas
vinculantes para un colectivo profesional.
La misión principal de los bibliotecarios y otros
trabajadores de la información es garantizar el acceso a la información para
todos los posibles usuarios, para el desarrollo personal, la educación, el
enriquecimiento cultural, el ocio, la actividad económica y la participación
informada, así como para la mejora de la democracia.
Evitar la negación y la restricción del acceso a la
información y las ideas, particularmente cuando se realiza a través de la
censura ya sea por los estados, gobiernos o instituciones de la sociedad
religiosa o civil.
Hacer todo lo posible para ofrecer el acceso a sus
colecciones y servicios libres de costo para el usuario. Si las cuotas de
afiliación y las cargas administrativas son inevitables, estos deben ser las
más bajas posible, tratando de encontrar soluciones prácticas para que las
personas socialmente desfavorecidas no queden excluidas.
Los bibliotecarios y otros trabajadores de la información
deben promover y difundir sus colecciones y servicios para que los usuarios y
usuarios potenciales sean conscientes de su existencia y disponibilidad.
Deben utilizar los medios más eficaces para hacer que el
material sea accesible a todos. A tal efecto, deben tratar de garantizar que
los sitios web de las bibliotecas y otras instituciones de información cumplan
con las normas internacionales de accesibilidad y que el acceso a los mismos no
esté sujeto a barreras.
Los bibliotecarios y otros trabajadores de la información
deben asegurar que no sea negado el derecho de acceso a la información y que
los servicios ofrecidos sean equitativos para todo el mundo independientemente
de su edad, nacionalidad, ideología política o capacidad física o mental,
patrimonio, identidad de género, educación, ingresos, inmigración y búsqueda de
asilo político, estado civil, origen, raza, religión u orientación sexual,respetar
a las minorías lingüísticas de un país y su derecho a acceder a la información
en su propio idioma.
Deben organizar y presentar el contenido de una manera que
permita a un usuario autónomo poder encontrar la información que pueda
necesitar. Los bibliotecarios y otros trabajadores de la información deben
ofrecer su ayuda y apoyo a los usuarios en su búsqueda de información.
Deben ofrecer servicios para aumentar las habilidades de
lectura, deben promover la alfabetización informacional incluyendo la capacidad
de identificar, localizar, evaluar, organizar y crear, utilizar y comunicar
información. Y promover el uso ético de la información contribuyendo así a
eliminar el plagio y otras formas de mal uso de la misma.
Los bibliotecarios y otros trabajadores de la información
deben respetar la protección de los menores, garantizando a su vez que ello no
tenga ningún impacto sobre los derechos de información de los adultos.
Deben respetar la privacidad personal y la protección de
aquellos datos personales que por necesidad sean compartidos entre los
individuos y las instituciones.
La relación entre la biblioteca y el usuario se basa en la
absoluta confidencialidad y los bibliotecarios y otros trabajadores de la
información tomarán las medidas apropiadas para garantizar que los datos de los
usuarios no se compartan más allá de la transacción original. Los
bibliotecarios y otros trabajadores de la información deben apoyar y participar
de la transparencia a fin de que el funcionamiento del gobierno, la
administración y las finanzas queden abiertos al escrutinio de la opinión
pública. También reconocen que están expuestas a la exención de esa
confidencialidad aquellos casos de interés público que por mala conducta,
corrupción o crimen, sean requeridos por la autoridad judicial.
Deben proporcionar a los usuarios el mejor acceso posible a
la información e ideas por cualquier medio o formato. Esto incluye el apoyo a
los principios del acceso abierto (open access), código abierto y licencias
abiertas.
Los bibliotecarios y otros trabajadores de la información
tienen por objeto proporcionar a los usuarios un acceso justo, rápido,
económico y eficaz a la información.
Tienen el deber profesional de abogar por mantener en sus
bibliotecas las excepciones y limitaciones derivadas de las restricciones por
copyright y derechos de autor.
Los bibliotecarios y otros trabajadores de la información
son copartícipes de los autores, editores y otros creadores de obras protegidas
por copyright. Reconocen el derecho de
la propiedad intelectual de los autores y otros creadores y tratarán de
asegurar que sus derechos sean respetados.
deben negociar las condiciones más favorables para el acceso
a las obras en nombre de sus usuarios y tratar de garantizar que el acceso no
se vea impedido o dificultado por la forma de administración de las leyes de
propiedad intelectual y que las licencias no anulen las excepciones que para
las bibliotecas figuran en la legislación nacional.
Deben alentar a los gobiernos a establecer un régimen de
propiedad intelectual que respete adecuadamente el equilibrio entre los
intereses de los titulares de derechos y las personas e instituciones que los
difunden, como las bibliotecas.
Los bibliotecarios y otros trabajadores de la información
también abogan por la limitación en el tiempo de los plazos del copyright y que
la información que haya pasado a ser dominio público siga siendo pública y
gratuita. Están estrictamente comprometidos a mantener neutralidad y una postura
imparcial respecto a la recopilación de la información, su acceso y servicio.
Esa neutralidad ha de reflejarse y tener como resultado el mejor equilibrio
posible en la colección ofrecida y en el acceso a la misma.
Deben definir y publicar sus políticas de selección,
organización, conservación, provisión y difusión de información.
Entre sus convicciones personales y las obligaciones
profesionales. Los intereses privados o creencias personales deben quedar
relegados a expensas de la neutralidad.
tienen el derecho a la libertad de expresión en el lugar de
trabajo, siempre que no vulnere el principio de neutralidad hacia los usuarios.
Los bibliotecarios y otros trabajadores de la información
deben luchar contra la corrupción que afecta directamente a la biblioteconomía,
como en el abastecimiento y suministro de materiales para la biblioteca, los
nombramientos para puestos en la misma y la administración de sus contratos y
finanzas.
Deben esforzarse por mantener la excelencia en su profesión,
manteniendo y mejorando sus conocimientos y habilidades. Deben intentar
alcanzar los más altos estándares de calidad de servicio y con ello promover la
buena reputación de la profesión.
Deben tratarse con justicia y respeto,deben oponerse a la
discriminación en cualquier aspecto del empleo por razones de edad,
nacionalidad, ideología política o capacidad física o mental, género, estado
civil, origen, raza, religión u orientación sexual.
Promover la igualdad en el pago y beneficios para hombres y
mujeres que ocupan puestos similares.
Los bibliotecarios y otros trabajadores de la información
deben compartir sus experiencias profesionales con sus colegas y ayudar y
orientar a los nuevos profesionales a participar en la comunidad profesional y
desarrollar sus habilidades. Deben contribuir a las actividades de su
asociación profesional y participar en investigaciones y publicaciones sobre
las distintas cuestiones profesionales.
Deben esforzarse por ganar una reputación y estatus partiendo
de la profesionalidad y el comportamiento ético. No deben competir con los
colegas usando métodos desleales.
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